Obituarios: Zeus

Yo, Hermes, en nombre de la Sociedad de Dioses Olímpicos, lamento informarles el trágico fallecimiento de nuestro padre, el más grande de los grandes, hijo de Cronos y Gea, gobernante sempiterno del Olimpo, el rey de dioses, el dueño del trueno y el trono, el latin lover de la Grecia antigua, Zeus.

Como su tiempo no se medía en años, sino en raptos femeninos, murió a la edad de 3254 violaciones cometidas, en las cuales, además de mujeres, innovó en la violación de vacas, toros, águilas, objetos inanimados, y hasta a sí mismo.

Nacido en el seno de una familia bastante disfuncional; disfuncionalidad principalmente atribuida a los rasgos caníbales del padre, Zeus se crió entre cabras, dónde logró destacarse por ser la cabra que mejor chupaba, tanto, que dejaba sin alimento a sus otras hermanas mientras alcanzaba saciar su voraz apetito.

Siempre le recordaremos por ser el más grande justiciero de nosotros, los Dioses, como aquella vez que condenó a Prometeo a ser festín de Águila, por otorgar la llama Olímpica a los simples y torpes mortales.

Sin embargo, la trágica parca funesta le encontró el día en que Hera, tras escabullirse entre las diosas que le chismeaban para mantenerla apartada, lo halló con las manos en la masa –o en la ninfa mejor dicho-, por lo cual Hera, como castigo, le obligó a acostarse aquella noche con todas las mujeres que había tenido en la vida; Empresa la cual terminó de quebrar al pobre Zeus, por lo que su epitafio dirá:

“Rey de los dioses; esclavo del deseo”.

por Gocho Zam

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