Soneto a la pata de la cama

Apurado ayer pasé por tu lado,
como quien no mira ni escucha.
Con sorpresa me dejaste helado,
mientras corría hacia la ducha.

Y qué golpe tan terrible
el que me di con la pata de la cama,
nunca podrá ser digerible
ni que me diga que ama.

Ay mi pobre meñique,
como quedaste fracturado.
Ya me has facturado

por ser yo tan alfeñique.
Pata coño e´ madre y astuta
Pata lahijuelagranputa.

por Gocho Zam

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