Soneto al mosquito del chikungunya

chikungunyaEn total silencio está el cuarto
nada parece romper esta calma,
un zumbido entonces me alarma
y casi me estalla un infarto.

De escucharlo estaba yo harto
El Chikungunya rompió mi calma
Y con el aguijón como su arma
por poco me produce un gran parto.

Observé al mosquito con firmeza
con la mirada buscaba retarlo
entonces hallé con mucha vileza

La forma precisa de cazarlo
y contra la pared su maleza
de un coñazo pude matarlo.

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