Obituarios: Fútbol

fútbolEsta redacción se ve en la penosa tarea de informarles sobre el fallecimiento del deporte más practicado, seguido y venerado a través del mundo, el fútbol. Hecho acaecido simultáneamente alrededor del mundo luego de que, inmersos en su idolatría y narcisismo, el 98% de los jugadores profesionales a nivel mundial se ahogaran en ríos, lagos y mares, esto tras zambullirse en ellos embelesados por su propio reflejo.

El fútbol dedicó su vida a inflamar las pasiones (sobre todo las bajas), de millones de personas a través del globo terráqueo, sirviendo así de simulacro para la escenificación de batallas y guerras, esto claro hasta hace unos años cuando el deporte cambió por una pelea entre un enano egocéntrico y un flaco alto egocéntrico, rodeados por otros veinte egocéntricos, que generalmente pelean por ver quién sale mejor en la foto para celebrar un gol.

Le recordaremos por su impresionante capacidad para hacer nacer la estupidez desde lo más profundo de nuestros seres, además de siempre recordarnos que no importa lo solo que esté un estadio, dos personas juntas en uno de estos recintos pueden fácilmente asumirse como masa irracional.

A pesar de la pena que recorre el alma colectiva producto de este hecho, las madres de los árbitros se consideran hoy las mujeres más felices del mundo, esto a pesar de que sus hijos se han quedado sin trabajo y generalmente son bastante inútiles; no obstante las progenitoras de los jueces celebran el acontecimiento por lo que tallarán sobre la lápida este epitafio para los adoloridos fanáticos del fútbol:

“Más puta será la suya”.

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