Obituarios: Obi Wan Kenobi

Obi Wan KenobiHa descansado en la paz del creador, o al menos hasta que George Lucas esté aburrido y haga una precuela de la precuela, el buen Obi Wan Kenobi, prestigioso y legendario guerrero de la orden Jedi, quién se acercó tanto al lado luminoso de la fuerza que terminó muriendo quemado.

Dedicó su vida al bien, la luz y la justicia, todo como excusa para viajar gratis por el universo. Fue tan avanzada su compenetración con la fuerza que logró fundirse en ella y así, viviendo inmaterialmente, consiguió meterse en muchos vestidores de mujeres sin ser detectado –por desgracia para él, en la vida inmaterial no corpórea, no existe un reemplazante de la masturbación-.

Siempre recordaremos su sensibilidad para percibir la fuerza en otros y en sí mismo. Tan elevada fue esta capacidad en él, que siempre se recordará aquél día en Tatooine, cuando después de unos tragos comenzó a sentir la fuerza fluir por todo su cuerpo: primero la cabeza, luego el brazo izquierdo, luego el pecho; Acto seguido se desmayó pues había confundido su percepción de la fuerza con un infarto.

Sus actos fúnebres se realizarán el día de mañana, por tanto se invita a todo aquél que desee acompañar su cortejo, puede fácilmente hacerlo, sólo deben llegar hasta la estrella de la muerte, cruzar a la derecha, y darle derecho unos veinte mil años luz. Para conseguir su tumba podrán guiarse por su epitafio:

“Para allá no te puedo acompañar Obi Wan. Atte.: La Fuerza”.

Compartir
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn