Acusan a niño de corruptor de mayores

Tired child studying mathematics

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Un grupo de ancianos profundamente indignados, acusaron a un niño de seis años ante la justicia por el delito de corrupción de mayores. Esto luego de que, por más de seis meses, el niño, haciendo uso de “cuchis” estratagemas, encontrase la forma de conseguir toda clase de privilegios de parte de los venerables ancianos.

“¡Es un perverso!”, alegó uno de los ancianos al comenzar su testimonio sobre la trágica experiencia. “Es el hijo de la enfermera del ancianato, y como ella no tenía dónde dejarlo, le tocaba llevarlo al trabajo. Allí lo conocimos”.

Una de las ancianitas mas decrépitas del ancianato resaltó que: “Le agarramos mucho cariño, tanto, que lo dejábamos hacer de todo: Peinarnos (a los que aún les queda pelo), cepillarnos (a los que aún les quedan dientes), hasta lo dejábamos darnos las pastillas. Pero con el tiempo, cada vez que nos daba una pastilla, nos sentíamos raros, perdíamos la consciencia y la recobrábamos tres días después, fuera del ancianato y perdidos ¡Es un niño diabólico!”.

Cuando el fiscal, en medio del juicio, interrogó al niño sobre las pastillas que ofrecía a los ancianos, el primogénito de la enfermera contestó: “¡No sé! Estaban en el bolso de mamá”. Acto seguido todas las miradas del recinto se concentraron en la madre del niño, quién fumaba tranquilamente un porro y exclamó: “¿Y qué quieren? Trabajo en un ancianato, algo tengo que tomar para poder pasar el día”.

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