Joven consulta con la almohada y esta le contesta

AlmohadaAproximadamente a las tres y diecisiete con veintitrés de la madrugada del pasado lunes, cuando todo era silencio y oscuridad en la casa, e incluso los grillos descansaban, una almohada de plumas de ganso rompió el silencio reinante en la habitación y le respondió a su joven propietario, mientras este cavilaba sobre su propia existencia.

“Deja de quejarte ¡Así es la vida!”, fue la respuesta que encontró en la almohada Gocho Marx, el insomne joven que comparte su cama con la posadora de cabezas. “Yo no lo podía creer –dijo Marx al comenzar sus declaraciones-. Es que no es la primera noche que paso sin dormir porque la cabeza no deja de darme vueltas, pero esto, debo admitir, si es algo que no ocurre normalmente”.

La almohada de plumas de ganso, por su parte, aseguró que ella había intentado manejar un bajo perfil pues no le interesaba llamar la atención. “El sentido de mi vida es dar descanso –dijo la almohada a los periodistas-, pero es que este chico se pasó. Me tenía harta con sus preguntas, sus quejaderas, sus problemas. No aguanté más y tuve que decirle lo que le dije”, concluyó la almohada.

Algunos expertos aseguran que este extraño suceso es el primero de una serie de cambios sustanciales en las relaciones sujetos-objetos, por lo cual aseguran deben iniciarse rápidamente las investigaciones en busca de otros objetos que, hastiados de las consultas humanas, hayan decidido abandonar el silencio y responder; objetos como el techo, la luna o Dios son parte de las investigaciones.

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