Hombre es sentenciado a 1724 años de condena

Martillo juezEn un hecho inédito en la historia de la humanidad, los tribunales de la ciudad sentenciaron al común y corriente Pepe Cómodo a cumplir una condena de 1724 años, la cual si no alcanza a cumplir por completo durante esta vida, deberá seguir cumpliendo en las hipotéticas próximas vidas que pueda tener.

“¡Ha cometido un crimen atroz!” exclamó el indignado juez antes de leer la sentencia. “No entregar su puesto en el metro (subte) a una mujer de 50 años es, simplemente, abominable”, concluyó el juez mientras Pepe, entre desesperados sollozos, exclamaba “¡Yo sólo quería descansar! ¡Estuve todo el día trabajando! Además, ¡No es tan vieja!”, gritaba Pepe mientras las lágrimas caían como cascadas desde sus ojos.

Pepe fue sentenciado a viajar sin poder sentarse en el metro los próximos mil setecientos veinticuatro años de ésta y sus hipotéticas próximas vidas, esto, sin importar que en el masivo sistema de transporte público sean las once de la noche del domingo, y las únicas almas que le acompañen en el vagón sean la de las ratas y los ratones.

Al salir de la corte, la indignación se transformó en miles de escupitajos que cayeron sobre Pepe Cómodo, quién logró huir no sin antes un último escupitajo por parte del mismo juez, el cual, a su vez, tras secarse la boca y guardar su martillo de juez, se montó en una limusina para dirigirse tranquila y cómodamente a su casa.

por Gocho Zam

Compartir
Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Un comentario de “Hombre es sentenciado a 1724 años de condena

Los comentarios han sido cerrados.