Soneto al gol errado

Gol errado

Llegaba el final del juego,
era el tiempo de reposición;
empatado estaba el duelo
y con el arco a disposición.

¡Qué triste lo que vino luego!
¡Qué triste la definición!
El arquero por el suelo
y al balón le pegan sin contemplación.

En las tribunas el balón paró.
En las tribunas acabó su ruta.
Con lo que cobra ese triste hombre;

ojalá le paguen en cicuta.
Semejante fallo tiene sólo un nombre:
¡Delantero del coño triplehijueputa!

por Gocho Zam

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