Soneto al moco

bebe-con-mocos

No importa si está en París
oliendo un extraño ungüento,
donde sea que haya una nariz
habrá un moco bien verde adentro.

Y ya sé que no es un cuento
que cuando nadie te vigila
un gran moco suculento
va de tu nariz a tu barriga.

Asi que no vengan con el cuento
que es muy feo comerse un moco,
si cada uno guarda el recuerdo

de alguna tarde comiendo moco;
si hasta yo de una me acuerdo,
una que fue hace bastante poco.

por Gocho Zam

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