Obituarios: Terminator

Terminator

Ha descansado en la paz del creador el modelo de exterminador T-800, conocido por todos sus allegados como: The Terminator. Esto luego de que, tras años de deambular entre ciudades decadentes, desiertos áridos, zonas en guerra, y viajes temporales; se oxidara por falta de mantenimiento.

Dedicó su vida al noble y mal pagado oficio de exterminar plagas. Comenzó exterminando termitas para luego, en vista de su talento, continuar con plagas de mayor envergadura como cucarachas y ratones; no obstante, al encomendarle la tarea de exterminar humanos, sus resultados efectivos disminuyeron considerablemente pues, al parecer, esa especie de plaga está decidida a no ser exterminada por ningún otro factor que no sea su propia estupidez.

Su conflictivo transitar por la tierra será recordado por aquellos que le acompañaron en vida. Principalmente destaca su relación bipolar de amor y odio con John Connor, a quien un día cuidaba y al otro día intentaba exterminar. A pesar de tan variable conducta, sus allegados nunca dejaron de apreciarle pues, según afirman, esa bipolaridad es una práctica normal en las relaciones humanas; sobre todo cuando se está casado.

A todos aquellos que deseen participar de sus exequias, a continuación hacemos un listado de los lugares donde estará su cuerpo: el microchip se encuentra en el celular de un niño en Egipto, el acero de su esqueleto ahora conforma una máquina en uno de los gimnasios menos concurridos de California, sus glóbulos oculares ahora sirven de cámara de seguridad en un banco en el Congo, y por último, sus lentes oscuros se fundieron para convertirse en la suela de un zapato deportivo, sobre el cual está escrito su epitafio:

“Hasta la vista, baby”.

por Gocho Zam

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