Soneto al zapato nuevo

Zapato nuevo

Relucientes en la vitrina
como pidiendo compañero,
y un descuento que me anima
a comprarme los de cuero.

El dinero pongo encima.
Pagar yo debo primero.
Y mi novia que me grita:
¡Ten cuidado compañero!

Resonando quedó el grito
en el ambiente como sentencia
pues al ponerme el zapato nuevo

sentí en los pies una dolencia
¡Malditos sean los zapatos nuevos!
Mis pies lastiman sin clemencia.

por Gocho Zam

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Un comentario de “Soneto al zapato nuevo

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