Crean el Premio Nobel de la Pereza

Después de una intensa deliberación que se extendió por más de dos años, la Academia Sueca de Humanidades y otras inmoralidades otorgó, por primera vez en más de cien años, el primer premio Nobel de la pereza.

“No podíamos no tomar en cuenta una expresión humana tan honda y profunda como la pereza. ¡Ya era hora de premiar su disciplinado ejercicio!”, aseguró el vocero de la Academia Sueca de Humanidades y otras inmoralidades en medio de un prolongado y sonoro bostezo.

Tras comenzar la ronda de preguntas, los reporteros cuestionaron que la Academia haya tardado más de cien años en crear tan importante premio, ante lo cual, uno de los voceros respondió, “pero es que había que hablar con alguien que pusiera la plata, buscar un lugar donde hacer el evento, hacer reuniones, investigaciones, pensar, ir aquí, ir allá, pararse temprano, ¡Y nahhhhhhhhhhhh! ¡Qué pereza!”, explicó el vocero mientras los reporteros, algo dormidos, se tomaban su cuarto café de la mañana.

Para culminar el acto, anunciaron que el flamante ganador del Nobel a la pereza fue Eldor Milón, ciudadano del mundo reconocido porque nunca en su vida se puso arriba mientras mantenía relaciones sexuales; quien, sin embargo, no hizo acto de presencia en la ceremonia, pues cuando le llamaron para que se levantase de su cama y fuese, exclamó con soberana pereza, “¡Ya va! ¡Cinco minuticos!”, los cuales, a pesar de haber pasado cuatro horas, aún no culminan.

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